Iglesia de Santiago Apóstol

Con unas dimensiones catedralicias, su preferente ubicación en un alto y la silueta que perfila con sus dos magníficas torres de la fachada de los pies son un referente visual en el entorno. Su estética recuerda mucho a las construcciones más clasicistas de la capital como la catedral, o las iglesias de las Angustias y la Veracruz.

Financiada por Fray Antonio Alcalde, fue construida bajo las trazas de Rodrigo Gil de Hontañón, que la inició en 1535, es evidente el aire de finales del gótico en los huecos de la cabecera y fue terminada en 1772. En su construcción participaron arquitectos como Juan de Saravia o Diego y Francisco de Praves.

Construida en piedra de sillar muy bien escuadrado, se trata de una edificación con planta de salón precedida de una monumental fachada romanista en sus pies, con acceso de medio punto en un cuerpo adelantado de doble altura. Se encuentra flanqueada por dos torres de grandes dimensiones. Ambas tienen cuatro cuerpos con cúpula y linterna.

Existen dos entradas más, a cada lado del templo. Desataca la del lado sur que se encuentra a una considerable altura respecto al nivel de la calle, apoyada sobre una estructura de profundos arcos. Se trata de una composición clasicista con un cuerpo adelantado en dos alturas. El piso bajo abre un escenográfico arco de medio punto flanqueado por hornacinas que reciben esculturas y encima el segundo cuerpo estructurado también por semicolumnas, con un relieve cuadrado central con la figura de Santiago a caballo, y esculturas en hornacinas a cada lado. Se remata por un frontón roto de aire muy barroco.

Obra destacada

Retablo Mayor

Monumento

Iglesia

Estilo

Gótico clasicista
Bien de Interés Cultural

Propiedad

Arzobispado de Valladolid

Datación

1535 – 1772

Con unas dimensiones catedralicias, su preferente ubicación en un alto y la silueta que perfila con sus dos magníficas torres de la fachada de los pies son un referente visual en el entorno. Su estética recuerda mucho a las construcciones más clasicistas de la capital como la catedral, o las iglesias de las Angustias y la Veracruz.

Financiada por Fray Antonio Alcalde, fue construida bajo las trazas de Rodrigo Gil de Hontañón, que la inició en 1535, es evidente el aire de finales del gótico en los huecos de la cabecera y fue terminada en 1772. En su construcción participaron arquitectos como Juan de Saravia o Diego y Francisco de Praves.

Construida en piedra de sillar muy bien escuadrado, se trata de una edificación con planta de salón precedida de una monumental fachada romanista en sus pies, con acceso de medio punto en un cuerpo adelantado de doble altura. Se encuentra flanqueada por dos torres de grandes dimensiones. Ambas tienen cuatro cuerpos con cúpula y linterna.

Existen dos entradas más, a cada lado del templo. Desataca la del lado sur que se encuentra a una considerable altura respecto al nivel de la calle, apoyada sobre una estructura de profundos arcos. Se trata de una composición clasicista con un cuerpo adelantado en dos alturas. El piso bajo abre un escenográfico arco de medio punto flanqueado por hornacinas que reciben esculturas y encima el segundo cuerpo estructurado también por semicolumnas, con un relieve cuadrado central con la figura de Santiago a caballo, y esculturas en hornacinas a cada lado. Se remata por un frontón roto de aire muy barroco.

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Se estructura en 3 naves con 4 tramos y tres capillas absidadas en la cabecera. El espacio se divide con tres pares de grandes columnas sobre las que apoyan arcos apuntados y de medio punto. La zona de los pies muestra 3 cuerpos, con el acceso, por una magnífica escalera claustral, al coro alto y las torres en lado del Evangelio, la entrada bajo coro en el centro y la capilla bautismal en el lado de la Epístola. En este recinto se expone una pila bautismal del siglo XV.

En ambos laterales del tercer tramo se abren accesos al templo, destacando la elegante fachada romanista de la Epístola dedicada al santo patrono del templo, Santiago, cuya efigie a caballo centra la composición del segundo piso del que se compone la fachada.

En el primer tramo del Evangelio se abre la sacristía con dos espacios diferenciados y a continuación, en el segundo la capilla de San Juan de finales del siglo XVII, cubierta con una bóveda de arista. Esta capilla sea una continuación del privilegio que en la anterior iglesia de la población mantenía el canónigo de Cuenca, natural de Cigales, don Juan López, en la que tenía una capilla dedicada también a San Juan. Su reja, anterior al edificio debe corroborar esta idea.

Las naves se cubren con bóvedas de arista decoradas con yeserías del siglo XVII a base de puntas de diamante y triángulos de placa. Todo el conjunto muestra una grandiosidad en sus dimensiones, una limpieza de espacios de bello diseño, a la vez que una armonía en sus proporciones dignas de un edificio catedralicio.

Patrimonio mueble

Las naves de la iglesia muestran una interesante riqueza que culmina en el conjunto de las tres capillas absidadas que forman su cabecera, destacando en el centro el retablo mayor. Habría que añadir el mobiliario escultórico en forma de retablos y escultura dispuesta a lo largo de sus naves y la capilla de San Juan. Conserva, de igual manera algunos lienzos y una colección de objetos litúrgicos de plata y sobredorados expuestos en unas vitrinas con las correspondientes medidas de seguridad.

En la capilla de San Juan se sitúa una hornacina con un Cristo Nazareno, ambos del siglo XVIII. Centra el espacio un retablo con la escultura de San Juan en el centro, presidido por un retablo del Bautismo de Cristo, todo de la segunda mitad del siglo XVIII.

La cabecera destaca con sus magníficos retablos dorados que ocupan todo el espacio. Realizados en el siglo XVII, tanto el retablo del Evangelio, gemelo al del lado opuesto, de la Epístola fueron costeados por el mecenas del edifico, Fray Antonio Alcalde.

El del Evangelio se dedica a Santo Domingo, que aparece acompañado de la imagen de otros 4 santos y 2 santas, todos de la orden dominica. El del lado de la Epístola presenta las imágenes de San Francisco, San Antonio de Padua, San Vicente Ferrer, Santo Tomás de Aquino y 4 santos dominicos más.

Por lo que respecta al retablo mayor, es una obra fechada en 1666 llevada a cabo por los ensambladores Juan de Medina Argüelles y Pedro de Cea. En el banco se presentan los relieves de la Anunciación, a la izquierda del espectador y la Visitación. Las esculturas de San Pablo y San Pedro ocupan el primer cuerpo, que muestra en el centro cortinajes de gloria abiertos por pequeños ángeles y una pequeña talla de la Virgen con niño en una hornacina abierta en un tabernáculo. En el cuerpo central relieve de Santiago a caballo, con las escenas de la Natividad a la izquierda y la Epifanía. El ático se ocupa por un Calvario y dos virtudes.

Retablo Santiago 1666
Retablo Nave Evangelio XVIII
Retablo Nave Epístola XVIII

GALERÍA