Iglesia de la Inmaculada - Purísima Concepción

Enclavada en el Valle de Esgueva, territorio que desde la Edad Antigua testimonia el paso continuo de diferentes culturas, la actual población atestigua los restos más antiguos en la primera Edad del Hierro, si bien estos son dispersos, sin que haya podido localizar un emplazamiento estable que pudiéramos considerar como el origen de Renedo. Esta realidad no implica, por supuesto, que una prospección más exhaustiva demuestre lo contrario.

Aparecen también dispersos restos de cultura material de la Segunda Edad del Hierro e incluso de época romana en lo que se cree que es una antigua basílica, localizada en el pago de las calaveras, declarado como Bien de Interés Cultural (BIC).

De época romana tardía aparecen restos en diferentes pagos del término renedense de lo que seguramente fueron villas agrícolas, localizadas en las cercanías de Casasola y Quintanares.

Obra destacada

Ecce Homo Siglo XVIII

Monumento

Iglesia

Estilo

Barroco
Catalogado

Propiedad

Arzobispado de Valladolid

Datación

1736 – 1738

Enclavada en el Valle de Esgueva, territorio que desde la Edad Antigua testimonia el paso continuo de diferentes culturas, la actual población atestigua los restos más antiguos en la primera Edad del Hierro, si bien estos son dispersos, sin que haya podido localizar un emplazamiento estable que pudiéramos considerar como el origen de Renedo. Esta realidad no implica, por supuesto, que una prospección más exhaustiva demuestre lo contrario.

Renedo de Esgueva.

Aparecen también dispersos restos de cultura material de la Segunda Edad del Hierro e incluso de época romana en lo que se cree que es una antigua basílica, localizada en el pago de las calaveras, declarado como Bien de Interés Cultural (BIC).

De época romana tardía aparecen restos en diferentes pagos del término renedense de lo que seguramente fueron villas agrícolas, localizadas en las cercanías de Casasola y Quintanares.

CLIC PARA LEER MÁS

La privilegiada situación del valle entre el río de la Esgueva y el valle del Cerrato, hizo que todo este territorio tuviera una cierta significación en la Alta y Plena Edad Media, tal y como indica la abundancia de referencias escritas en las fuentes de distinto origen.

Las vicisitudes estarían a merced del devenir histórico del Cerrato, dependiente del poderoso obispado de Palencia y la sombra de la pujante población de Valladolid, que adquiría paulatinamente una gran influencia en el territorio.

Su establecimiento definitivo podría deberse a la presencia de una fortaleza que reforzara su posición estratégica, pero la falta de citas en las fuentes hace que no se pueda pasar más allá de la pura especulación.

Desde un punto de vista documental si hay certezas de que el 2 de marzo de 1155, Alfonso VII cedió la población al Concejo de Valladolid, de la que dependerá en un futuro, compartiendo reglamentación y regalías, como ocurre con el Fuero Real otorgado por Alfonso X a Valladolid y por extensión a las aldeas dependientes de esta como era Renedo.

La situación estratégica de la población, en el final del valle de la Esgueva antes de llegar a Valladolid, la convertía en emplazamiento para las rutas que venían desde distintos puntos importantes de la época, ya fuera desde territorio palentino o burgalés y conectaba hacia el sur para salvar los ríos Pisuerga o Duero. En este contexto se puede explicar el paso de personajes importantes para la historia del reino como el Infante don Juan Manuel que pasó alguna temporada en la población en 1312 o la estancia de la reina Juan, la Loca camino de su retiro a Tordesillas.

Un poco antes del paso de la reina tuvo lugar un hecho histórico constatado en Renedo, la tensa reunión el 5 de julio de 1506 entre el rey Fernando el Católico y su yerno Felipe el Hermoso. Dicho encuentro tuvo lugar en la iglesia de la localidad, muy posiblemente la de San Cipriano. La discusión sobre la nueva configuración del reino de Castilla en el que se enfrentaban los intereses de ambos, principalmente en torno al estado de los nuevos territorios descubiertos en América, tuvo como testigos a los personajes más importantes de ambas cortes.

Tras la turbulenta época de la ocupación francesa de principios del XIX, a mediados de siglo Renedo se convierte en villa independiente de la jurisdicción de Valladolid y logra un ayuntamiento propio.

 

Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción

Las fuentes históricas citan la iglesia de San Cipriano, donada por doña Sancha, hermana de Alfonso VII a la de Santa María, colegiata, de Valladolid en 1159.

Esta construcción que por su advocación y el devenir histórico de la zona de la cita tendría un origen mozárabe, sufriría diferentes trasformaciones que las fuentes no citan pero que a finales de la Edad Media tendría un cierto porte, suficiente como para albergar el referido encuentro entre dos reyes.

Definitivamente su advocación paso del santo mártir romano a la de la Asunción de la Virgen, hasta ver como se trasladaba su patrimonio mueble, como el retablo mayor, hoy depositado en la parroquial de Amusquillo tras venta en 1751 y abandonada por una nueva fundación en el centro de la población, debido a la mala situación respecto al desplazamiento del trazado urbano desde la zona del castillo.

La actual iglesia parroquial fue construida entre 1736 y 1738 bajo el mecenazgo del renedense obispo de Sigüenza, el franciscano D. José García Fernández, por el arquitecto Manuel Serrano, autor de la también barroca y original parroquial de Rueda.

Se trata de uno de los mejores y más elegantes ejemplos arquitectónicos barrocos de la Comunidad. Su planta dibuja una nave de tres tramos. El primero, a los pies, tiene coro alto y la capilla del Bautismo abierta en el muro de la Epístola.

Los otros dos tramos se rematan en espacios ultra semicirculares. La enorme cabecera presenta un espacio trilobulado que abre tres espacios a su vez también trebolado, con una gran cúpula circular en el centro. A los lados del altar dos espacios más, esta vez rectangulares, sirven para llevar a cabo las funciones litúrgicas habituales.

El espacio interior llama la atención gracias a un ancho entablamento decorado con yeserías cuyos motivos dibujan carnosas hojas, guirnaldas y otros elementos iconográficos y heráldicos franciscanos, propios de la orden del mecenas.

Al exterior muestra unas líneas elegantes y equilibradas, con un gran juego de volúmenes. decorativamente se anima con el contraste de materiales, pétreos y ladrillo.

Destaca, sobre todo, la fachada principal, abierta a un gran atrio elegantemente cerrado con un murete de piedra. El acceso, está centrado en el extremo occidental del templo, situado entre dos torres planas de ladrillo encintadas en piedra. Su portada pétrea se plantea con un hueco adintelado adornada con un gran baquetón mixtilíneo que refuerza su movimiento a base de curvas y contra curvas enmarcando el escudo del fundador con los símbolos franciscanos. Por encima del conjunto una hornacina cobija la escultura de una Inmaculada que se adscribe al maestro Pedro de Sierra.

La austeridad que muestra el patrimonio mueble se debe a que gran parte del original se perdió en un pavoroso incendio en el año 1891. Gran parte de las cubiertas fueron gravemente dañados y el interior de la cúpula tuvo que ser sustituido.

Renedo de Esgueva Iglesia de la Inmaculada Purísima Concepción Coro
Renedo de Esgueva Iglesia de la Inmaculada Purísima Concepción Hornacina Anunciacion
Renedo de Esgueva Iglesia de la Inmaculada Purísima Concepción Ecce Homo

GALERÍA