Iglesia de San Gervasio y San Protasio

Como la gran mayoría de las poblaciones con una toponimia relacionada con advocaciones de santos, Santervás tiene una relación fundacional con un monasterio. En este caso, un humilde cenobio que sería absorbido por la poderosa abadía benedictina de Sahagún.

El cercano monasterio leonés, siempre perteneciente a la orden de San Benito, se había disputado la prevalencia en la zona norte terracampina con el monasterio de Motarraf, localizado a las afueras de Villavicencio de los Caballeros. Una vez que se había hecho con la total influencia del territorio, crecía de forma desmesurada al abrigo de los favores reales, sobre todo de parte de Alfonso VI que llegó a profesar como monje y fue enterrado en el monasterio Sahagunense de San Facundo y San Primitivo.

En este contexto aparecieron muchos enclaves que eran comprados o cedidos al poder del ya señorío medieval de Sahagún que monopolizaba cualquier actividad en la zona.

Santervás mantenía un modesto recinto conventual fundado en la Alta Edad Media al abrigo de los impulsos de la repoblación. Desarrollando una actividad constante logró la fundación de un núcleo de población, Villa Citi, que terminaría cayendo bajo la influencia de la casa real al integrarse en el Infantado de Campos.

En el año 1130 la infanta Doña Sancha, hermana de Alfonso VII, cedió a los benedictinos de Sahagún con estatus de priorato, el monasterio de San Gervasio, auténtico origen del derivado nombre de Santervás y la población dependiente conocida como Villa Citi.

Obra destacada

Crucifijo del siglo XVI

Monumento

Iglesia

Estilo

Románico mudéjar
Catalagoda

Propiedad

Arzobispado de Valladolid

Datación

Finales Siglo XII – Siglo XVII

Como la gran mayoría de las poblaciones con una toponimia relacionada con advocaciones de santos, Santervás tiene una relación fundacional con un monasterio. En este caso, un humilde cenobio que sería absorbido por la poderosa abadía benedictina de Sahagún.

El cercano monasterio leonés, siempre perteneciente a la orden de San Benito, se había disputado la prevalencia en la zona norte terracampina con el monasterio de Motarraf, localizado a las afueras de Villavicencio de los Caballeros. Una vez que se había hecho con la total influencia del territorio, crecía de forma desmesurada al abrigo de los favores reales, sobre todo de parte de Alfonso VI que llegó a profesar como monje y fue enterrado en el monasterio Sahagunense de San Facundo y San Primitivo.

En este contexto aparecieron muchos enclaves que eran comprados o cedidos al poder del ya señorío medieval de Sahagún que monopolizaba cualquier actividad en la zona.

Santervás mantenía un modesto recinto conventual fundado en la Alta Edad Media al abrigo de los impulsos de la repoblación. Desarrollando una actividad constante logró la fundación de un núcleo de población, Villa Citi, que terminaría cayendo bajo la influencia de la casa real al integrarse en el Infantado de Campos.

En el año 1130 la infanta Doña Sancha, hermana de Alfonso VII, cedió a los benedictinos de Sahagún con estatus de priorato, el monasterio de San Gervasio, auténtico origen del derivado nombre de Santervás y la población dependiente conocida como Villa Citi.

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Desde este momento, como otros muchos emplazamientos de la zona, pasó a convertirse en moneda de cambio continuo entre los grandes propietarios llegando a ser un enclave bajo protección directa del Papa Gregorio IX en 1228.

A partir de este momento las noticias brillaron por su ausencia hasta que se declaró un pavoroso incendio en la noche del 19 al 20 noviembre de 1844 que destruyó el monasterio.

Iglesia Parroquial de San Gervasio y San Protasio

La iglesia, que debió de ser un punto principal en la estructuración del monasterio, se sitúa en la parte más alta de la población, observándose incluso el allanamiento del terreno donde se situarían el resto de dependencias.

Bajo la advocación de los hermanos romanos Gervasio y Protasio, martirizados en época de incierta datación, esta curiosa y original construcción manifiesta la influencia de Sahagún, más que evidente en su parte más interesante, la cabecera, tal y como se puede ver en la sahagunense iglesia de San Tirso.

Estructurada en 3 ábsides, denota un cambio en la concepción constructiva inicial al ampliar el proyecto original de un solo ábside, el construido en piedra, añadiendo otros dos en ladrillo mudéjar, material más barato y rápido, que permite más superficie construida. Su datación nos lleva a finales del siglo XIII, destacando sus significativos canecillos en los que se observan formas geométricas y figuras monstruosas en formas retorcidas.

Los capiteles de las semi columnas muestran la mejor escultura con una serie arracimada de aves atrapadas por una maleza simbólica del pecado y dos enigmáticas cabezas con corona y largos pendientes que bien podrían representar el peligro musulmán que a lo largo de decenas de años había supuesto un miedo constante en esta zona, primera línea de repoblación.

Todo el interior de la cabecera con los tres ábsides y el amplio presbiterio se decora con motivos arquitectónicos en el más puro estilo mudéjar a base de ladrillo con arcos ciegos doblados y cuadrados de similares características, sucesiones de arcos entrecruzados y continuas bandas del mismo material en esquinilla.

El resto del templo se completa con tres naves y cinco tramos de grandes dimensiones cubiertas con aristas apoyadas en pilares fasciculados de sección cuadrada cruciforme. El crucero está precedido de un ancho presbiterio en el que se abren dos arcos (de medio punto y herradura) que conectan las tres capillas, decorado profusamente con aparejo de ladrillo a base de arcos ciegos y bandas variadas. En la capilla central se conserva el acceso a una cripta de origen altomedieval. El crucero se marca en planta y altura, cubierto con cúpula al interior y una pronunciada espadaña sobre la cubierta exterior.

Santervás de Campos Iglesia de San Gervasio Crucificado XVI
Santervás de Campos Iglesia de San Gervasio Crucificado

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